La obediencia de los hijos de Dios
Hay palabras que parecen haber envejecido mal. Basta pronunciarlas para que despierten cierta incomodidad. «Sacrificio», «castidad», «pecado»… y también «obediencia». Para muchos, obedecer significa renunciar a la propia libertad, dejar que otro piense por nosotros o resignarse a cumplir una voluntad ajena. No es extraño que sea así. A lo largo de la histori